Blogia
PONIENTE FLOJO & Isaías Bueno

Isaías Bueno.                            Futuro incierto y casualidades

La cosa se está poniendo fea. Muy fea. Y creo que esto de Delphi no va a tener solución inmediata, ni a corto plazo. Qué quiere que le diga, sí, soy pesimista. Pero sólo soy pesimista en esta cuestión. Cuando veo claros indicios de que una empresa quiere dar el carpetazo al asunto, me echo las manos a la cabeza y pienso que todo se ha ido al garete. Y eso es lo que ha pasado: Todo se ha ido a la covacha. Eso de construir en la bahía de Cádiz un polígono industrial sin precedentes para crear puestos de trabajo me resulta familiar en otras épocas, cuando estando en el gobierno Felipe González el país sufría un resquebrajamiento generalizado de los puestos de trabajo y que a base de parques industriales quisieron solucionar. Y yo me pregunto ahora, como entonces, cuánto tiempo tardarán en alzar el proyecto y llevarlo a cabo y cuándo podrán verse de nuevo los cuatro mil empleados de Delphi (directos e indirectos) currando en su tierra. El megaproyecto en el parque industrial Las Aletas, en Puerto Real (que es el lugar de ubicación), de quinientas hectáreas, tardará en ejecutarse (imaginen el volumen de la obra) y algo más el traslado hasta allí de las empresas que se quieran afincar en el marco de la Bahía, y mucho más, la recolocación de los trabajadores de Delphi. Para entonces, no descarto que muchos de estos trabajadores se hayan desplazado a otras ciudades, que hayan emigrado, no en pateras, pero sí en sus coches, al norte de esta España cojonuda en la que vivimos, por ejemplo, o fuera de España, que es otra opción.

Cuando escribo este artículo es lunes, es decir, antesdeayer (fíjense en la casualidad por aquello de Los lunes al sol, película que narraba la tragedia familiar de dos hombres en paro) y oigo en la radio que los trabajadores persisten en hacer cortes de carretera para exigir al gobierno una mesa de negociación inmediatamente, pues la situación ya es insostenible. Con todo, por ahora el gobierno no se ha sentado con los afanosos hombres y mujeres de Delphi que, desde hace ya unos meses, han visto morir lentamente sus puestos de trabajo. Las empresas auxiliares se platean despidos. La cosa se pone muy fea, a mí, particularmente, no me gusta.

La Bahía de Cádiz ha sufrido desde antaño el castigo severo del desempleo y ningún gobierno jamás ha mirado hacia este marco incomparable de Andalucía, y ahora, cuando le han visto las orejas al lobo, deciden echar un cable con la creación de un parque empresarial (que dicen estaba previsto desde hace dos años, vaya chamba) en el que se ofrecerán ventajas a las sociedades que se instalen y creen empleo. Y digo yo, que este acuerdo entre administración central y autonómica se podía haber gestionado hace muchos años, cuando aún la Bahía y los pueblos que la conforman miraban al futuro con la esperanza de crear riquezas para la zona, porque dicho sea de paso, recursos no les faltaban. No obstante, nunca es tarde cuando la dicha es buena. Claro. Pero no es lo mismo que la ambulancia llegue antes de que el enfermo la palme que cuando ya se puede hacer poco por él, digo yo. Y eso de que en la Bahía de Cádiz se va a solucionar el problema está por ver, yo, desde luego, no me lo creo, de momento. “Estamos hartos de que en la Bahía de Cádiz, cuando no es en un pueblo es en otro, ocurra siempre lo mismo. Estamos condenados a la angustia del desempleo, eso es lo que nos ha tocado, y la única solución está en nuestras manos: Irnos de aquí”. Esto me dijo una ciudadana gaditana en  una de las coberturas informativas que hice en Cádiz sobre este asunto.

En algunas manifestaciones organizadas por los trabajadores de Delphi pude ver rostros de niños que, acompañando a sus padres, vislumbran inocentes un panorama que aún no atienden a comprender, y lo que me duele de todo este asunto es que esos ojos claros repletos de vida, empiecen  a contemplar, en primera fila, lo duro que se hace ganarse el pan de cada día y lo doloroso que resulta advertir que en ellos no resida nada claro que el futuro les pueda garantizar un puesto de trabajo digno, en su propio pueblo, ése que los vio nacer.

0 comentarios